Saltar al contenido

Matilde De Torres

Proseguimos el juego queriendo progresar aquello que percibimos como “inadecuado” sin que ni por lo más remoto se nos ocurra cuestionar la percepción en sí. Estemos donde estemos y como estemos, habituarnos a revelar nuestra mirada a la hermosura, respirarla aunque sólo sea un momento en la jornada, un instante efímero de hermosura eterna, por ejemplo, en este momento. Tenemos la posibilidad de vivirlo con angustia, con miedo, sintiéndonos víctimas de contrincantes invisibles, o tenemos la posibilidad de sentir una enorme liberación, confiando y soltando, contactando con la plenitud de la vida en el íntimo latido de este presente atemporal. Durante la vida todos nos hemos preguntado alguna vez “¿quién soy yo? El día de hoy presentamos la obra de una persona profunda y volcada con contribuir a los demás a desarrollar el saber personal. Se emplean para prosperar la experiencia de navegación y mejorar el desempeño de la tienda.

Tienen la posibilidad de ser de anónimas, si solo recopilan información sobre los espacios publicitarios presentados sin detectar al usuario o, personalizadas, si recopilan información personal del usuario de la tienda por parte de un tercero, para la personalización de tales espacios de publicidad. La crisis que atravesamos no es sólo económica sino global. La forma de vida, la búsqueda de la felicidad en el consumo, la misma interpretación de la vida, de lo que nos sucede, de nosotros mismos, por el momento no vale. El nuevo paradigma nos comunica que tenemos que aprender a ver de otra manera, a cambiar de situación para poder ver mejor y con más perspectiva. Nos lo enseña Matilde de Torres en su último libro, “Tras la apariencia” (Ed. Desclée de Brouwer).

Libros Del Autor: Torres Matilde De

Todo lo vivo está en intercambio dinámico con el entorno, y esta relación se establece en función de lo que percibimos; si cambia la percepción, cambia la relación, es lógico ¿no? Cualquier cosa sirve de excusa, todo es vehículo, ocasión, puerta a espacios nuevos, inescrutables, a eternidad presente, milagro manifiesto para quien ve detrás de el aspecto. Son aquellas que recaban información sobre los anuncios presentados a los individuos del página web.

Estos ojos solo ven formas, esta mente no entiende más que de formas y cada forma tiene su lugar, cumple su papel, el que le ha sido asignado en esta situación construida y sostenida por ese modo de percibir. En el momento en que la palabra que nombra se convierte en término, el Espíritu que representa y al que apunta queda oculto, velado por la rigidez de un instante congelado. Es éste un momento de creación que estalla en la eternidad presente, un momento de experiencia humana que de alguna manera compartimos en su integridad, desbordante, inabarcable…. No obstante, vivimos maravillados por los elementos de la experiencia, nos quedamos embelesados por el pensamiento, por la sensación, por la forma de la experiencia concreta y nos olvidamos de ESO que la mantiene y la torna posible. Son aquellas que posibilitan el seguimiento y análisis del accionar de los individuos en nuestra página.

Suscríbete Al Blog Por Correo

Te enfadas, protestas, te quejas del gobierno… En el final, llegas tarde, de mal humor, te cuesta ingresar en materia en la cita en cuestión, pero tienes la sensación de que has hecho algo. Si bien, si lo miras detenidamente, no has logrado adelantar tu llegada ni un minuto. Si, por el contrario, admites la situación, ya que se ha producido, y pones la radio o simplemente respiras y te haces siendo consciente de ese momento… no llegarás ni un minuto antes, pero llegas sosegada, con el ánimo y la mente despejados para enfrentar esa cita tan esencial en mejores condiciones. Este ejemplo es muy claro pues se ve sin lugar a dudas que el resistirse no cambia el hecho en sí, pero en todos y cada uno de los casos sucede lo mismo, resistirme a algo que es, no lo cambia, y tampoco nos lleva a parte alguna.

Una cosa es la percepción “calor” y otra la interpretación. Como esta interpretación se produce inconsciente y automáticamente, no me doy cuenta y repito y repito mi modo de relacionarme con el calor. En el momento en que deseamos cambiar el mundo, peleamos para que todo ande como “debe” marchar, pero proseguimos viendo el planeta del mismo modo, con exactamente la misma mirada, desde exactamente la misma conciencia atrapada en el mundo de las formas. Pero más que nada estamos condicionados para ver sólo el planeta de las formas.

En sus relaciones no hay demandas pues no hay miedo. Se asume la compromiso total de lo que se vive, liberando a los otros de “la culpa”. Absolutamente nadie es responsable de mi respuesta ni de lo que siento.

El primer nivel de relación es el que se establece desde una identidad ubicada en un yo mental primitivo que está totalmente aislado. Todo cuanto no entra dentro de su círculo de intereses, sencillamente no existe y todo lo que existe tiene que estar al servicio de sus intereses. Aquello que no responda a sus exigencias se considera una amenaza y por tanto hay que quitarlo. Este yo primitivo no comprende que pueda haber otra cosa que no sea su propia visión. Si el otro coincide con lo que él quiere, todo son parabienes, alabanzas y complicidad, pero si en un momento dado a la otra persona se le ocurre accionar de forma que ponga en peligro us intereses, se afirma instantáneamente una guerra sin cuartel.

Hay una vocecilla mental incansable contándonos continuamente una historia de cada cosa que pasa, y habitualmente esa vocecilla se autollama “yo” y toma el mando de nuestra vida, es como una especie de traductor simultáneo que va interpretando la vida según modelos de referencia. La transición es el momento en el que aparece algo nuevo, pero lo viejo prosigue presente. Ahora están apareciendo la Atención, la práctica del silencio, el Amor, el perdón, la cooperación… como herramientas capaces. Actualmente hay millones de meditadores por el mundo, la ciencia estudia el poder de la atención, se introduce la meditación en terapias, en empresas, en campos de lo mucho más variado, crece el sentimiento de solidaridad y cooperación…, pero sigue vigente el viejo esquema del poder. Si nos ubicamos en un preciso lugar y miramos desde ahí, disponemos un campo de visión, abarcamos un espacio, pero si, por servirnos de un ejemplo, ascendemos a un monte, nuestro campo de visión incrementa, vemos lo mismo que antes y mucho más cosas, y lo que veíamos antes queda enmarcado en un espacio mayor. La conciencia es nuestra aptitud de ver, de darnos cuenta.

Por lo tanto, lo que tenemos que entrenar en un caso así es el aprender a entrar en contacto con ese Fondo que somos. Y ahora, aquí, en este momento, solo quiero dar las gracias a este bocado de conciencia que me deja mirar mi temor, hacerle ubicación y ver mucho más allá, descubrir lugar desde donde puedo mirarlo y sacarle el poder de resolución. Establecemos nuevas relaciones con los acontecimientos y en vez de relacionarlos a través de un pensamiento lo hacemos mediante la conciencia discreta y atenta.

Creo que es muy importante que aprendamos a vivir la enfermedad muy responsablemente, no solo como una alteración física o biológica, sino asimismo en el chato emocional y mental, ya que no estamos divididos. La paz interior ya la poseemos, esa es la buena nueva, no tenemos que hacerla, está ahora en nosotros, solo tenemos que contactar con ella. El fondo, a nivel afectivo, es Paz, lo que ocurre es que nosotros nos situamos en la superficie, donde puede haber tranquilidad o tempestad.